Condenados
Siempre que llego a Caracas, cuando salgo del último túnel y se empieza a ver la ciudad, quiero bajar las ventanas. Respirar el aire de Caracas, sobretodo cuando vienes del DF, es como inhalar un elixir.
Le doy al botón para bajar el vidrio y no pasa nada. Le pregunto al conductor si puede quitarle [...]